He aquí una pregunta difícil donde las haya. Probablemente sólo haya unas cuantas más tan trascendentales. Entre otras, la de qué es cultura. Y si pensamos en la definición que Kierkegaard dio en su día de “cultura”, podremos observar que es imperceptible la línea que separa esta definición de la posible acepción de identidad aquí, entre nosotros, en nuestro blog. Recordemos:
“¿Qué es, pues, la cultura [IDENTIDAD]? Yo siempre he pensado que era el ciclo que recorría el individuo para entrar en posesión de sí mismo, y que, en consecuencia, quien se niegue a seguir ese ciclo de recuperación personal no sacará apenas ningún provecho de nada, aunque haya nacido en la más ilustre de todas las épocas.”KIERKEGAARD, S.: Temor y temblor. Labor. Barcelona, 1992. Pág. 67.
Entrar en posesión de uno mismo…queda dicho como si fuera cualquier cosa, y resulta que es el auténtico meollo de la cuestión. No se trata de dominarse, sino de saber lo que uno es y serlo “amorosamente”, con orgullo, con tranquilidad. Pero, efectivamente este ciclo (incluso “proceso”, palabra que tan de moda está) es la gran aventura de la vida. Y esta aventura fantástica empieza, justo, en la adolescencia, cuando todo es posible si así lo creemos.
Pero, ¿cómo saber cuál es nuestra identidad? ¡Somos tantos en uno! Y algunos en guerra intestina. Somos, y la identidad con nosotros, una mezcla de experiencias asociadas a la familia, los amigos, el amor (al fin), la sociedad, las personas que emulamos porque son nuestros ejemplos…Todo eso conforma nuestra identidad: un núcleo blandito al principio, pero bastante duro al final de nuestra existencia, cuando ya es casi imposible cambiar.
No podemos resumirnos en una frase “efectista”, del tipo: “soy judío”. Maalouf se rebela contra estos criterios: “(…) Lo que me hace insistir en este punto es ese hábito mental, tan extendido hoy y a mi juicio sumamente pernicioso, según el cual, para que una persona exprese su identidad le basta con decir “soy árabe”, “soy francés”, “soy negro”. (…) A pocos se les ocurriría discutir esto (la imposibilidad de definirnos en un solo término). Sin embargo, por comodidad englobamos bajo el mismo término a las gentes más distintas.” MAALOUF, A.: Identidades asesinas. Alianza. Madrid, 2002. Pág. 29.
Al contrario que la felicidad (Juan Antonio Rivera, en su fantástico libro Lo que Sócrates diría a Woody Allen, en Espasa Calpe-2003- dice en metáfora genial que la felicidad es lo que el serrín a la madera, un bien secundario que aparece mientras hacemos algo diferente a buscarla), la identidad necesita de una búsqueda. Necesita de una reflexión, de cierto recogimiento y cierto silencio. Aunque la respuesta tarde en llegar, o, de hacerlo, se vea envuelta en algo parecido al “equilibrio inestable”. No será respuesta rotunda, eficaz, única…no. Porque no siempre somos los mismos, porque cambiamos. Y, sin embargo, hay un íntimo placer en reconocer la esencia nuestra en algunas cosas pasadas, y pensar que esa esencia, ese núcleo, será el mismo también en años venideros. Verdaderamente, ser dueño de uno y de su propia identidad, es indispensable para lograr el bienestar, la felicidad. Y esa es la lucha que comienza en la adolescencia. Aunque la recompensa es mucha. “Encontrarnos con un hombre o una mujer feliz es mejor que encontrarnos con un billete de cien pesetas; son un foco que irradia benevolencia y, cuando entran en una habitación, es como si se hubiera encendido una nueva luz.” (STEVENSON, L.: Virginibus et puerisque.(De jóvenes y muchachas) Alianza. Madrid, 1994, 2005. Todo el libro es un apasionado canto a la juventud.)
La identidad, después de tantas reflexiones, ¿qué es? Suponemos que la suma de todas nuestras experiencias, más algo indefinible que podríamos llamar “alma”, distinta en cada uno, que logra que todos seamos absolutamente únicos e irrepetibles, incluso aunque hubiéramos tenido experiencias parecidas. El ser conscientes de nuestra identidad, haberla construido a nuestro modo y tenerla respeto como obra en gran medida nuestra, genera una honda y duradera felicidad, o, siendo más pedestres, bienestar.
Para mejorar nuestra pequeña opinión, os dejamos unos vídeos de considerable interés. El primero es una entrevista a Erich Fromm, donde explica cómo nuestra identidad puede estar absurdamente construida sobre lo que tenemos (en cuyo caso el miedo a perderlo todo, incluidos nosotros mismos, es aterrador) y otra sobre lo que somos, invulnerable a los avatares de la vida. El segundo, la identidad vista por un grupo de adolescentes. Y el tercero, la identidad vista y sentida por un grupo heterogéneo de personas. ¡Que los disfrutéis!
http://www.youtube.com/watch?v=o7GpHrdXOFI&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=o7GpHrdXOFI&feature=related

He visto los videos que habéis seleccionado. Además de estar muy bien para practicar inglés, es un buen ejemplo de como cada uno describimos lo que es la identidad. Por ejemplo en el último video como los chavales indican que la identidad es lo único que es de ellos mismos, o como su forma de vestirse es el modo que tienen de expresarse.
ResponderEliminarLo primero que tenemos que decir es que vuestro trabajo es excelente, una cantidad de reflexiones que son muy interesantes para analizar, pero queremos recalcar la ultima parte. La identidad es la suma de todas nuestras experiencias, el alma, distinta de cada uno.
ResponderEliminarNos aparecido una definición extraordinaria. Qué razón lleváis cuando exponéis que al ser conscientes de nuestra identidad, haberla construido a nuestro modo y tenerla respeto, genera felicidad.
No debe de haber mejor en la vida llegar a una cierta edad haber y sentirte orgulloso y feliz con lo que has sido, con lo que has sembrado y con lo que has dejado. Por eso y estamos de acuerdo con vosotras que la identidad se va generando con el tiempo a base de experiencias y que al ser conscientes de ella y tenerlo en cuenta se llega a la felicidad.
Un gran trabajo.
Un saludo.
La verdad que no puedo estar mas de acuerdo con Maria y con Elena y Sedano, más bien ya han hecho mi trabajo al reflexionar sobre todo lo que vosotras habéis reflexionado. Los vídeos son muy interesantes y un recurso más (junto algunos otros que habéis expuesto en otros temas) que recogeré para futuras clases. Por otra parte, la idea de identidad como suma de todas nuestras experiencias, el "alma" que nos distingue y nos hace especiales es la clave de todo lo que aquí nos transmitis. recogiendo vuestra frase "Somos, y la identidad con nosotros, una mezcla de experiencias asociadas a la familia, los amigos, el amor (al fin), la sociedad, las personas que emulamos porque son nuestros ejemplos…" nos lleva a pensar que nos creamos y determinamos en función de nosotros y nuestras relaciones con los demás (personas, cosa, problemas, dificultades, facilidades). Sin duda aunque una parte de nosotros viene determinada por nuestra genética otra parte de nosotros se va conformando por nuestro ambiente. Muy buen trabajo.
ResponderEliminarSaludos
SARA
PD. La foto es de lo mas simbólica.
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