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lunes, 1 de noviembre de 2010

PRÁCTICA 2, PARTE E: TRIBUS ADOLESCENTES


EMOS, LA TRIBU DE ADOLESCENTES TRISTES,
UN COMENTARIO

              “Parecía que el periodo que se suele llamar adolescencia-que me afectó en gran medida en lo tocante a ardiente curiosidad- hubiera venido a nosotros para dejarnos a todos algo enfermos. Tan pronto como hubieron alcanzado la pubertad, los chicos causaban la impresión de no pensar más que en mujeres, cultivar granos en gran abundancia y componer edulcorados versos en sus cabezas vacilantes y constantemente mareadas. Primero, habían leído aquel tratado de sexualidad en el que se resaltaban los perniciosos efectos de la masturbación, y luego, habían leído otro que los tranquilizaba (…)”[1] MISHIMA, Y.: Confesiones de una máscara. Espasa Relecturas. Madrid, 2002. Pág. 110.
 
              Por la lectura del pequeño “artículo” se deduce que los EMOS no son más que el reflejo del mundo adolescente y la permanente búsqueda de identidad, reñida con la necesidad de que otros nos entiendan, escuchen y apoyen. Es en la adolescencia donde se forman las amistades que probablemente duren toda la vida, donde se establecen los lazos que, más allá de la familia (y por primera vez), nos atan al mundo y a otros. Mientras que Mishima leía en otros libros cuáles eran las actitudes “normales” de los chicos de su edad (para las que él no estaba preparado), los EMOS huyen de esas actitudes y tratan de buscar otras más contestatarias, provocativas e incluso masoquistas. Pero no son los únicos. Ahora hay otros, pero en mi época ya existían los GÓTICOS (que escuchaban a Robert Smith día y noche), los MODS, los PUNKYS (los Ramones, los Clash) o los HEAVY (Pantera y otras músicas de guitarras distorsionadas). También, y más allá de todas las épocas, estaban los HIPPIES, que escuchaban (quizás, escuchábamos) Janis Joplin, Bob Dylan, Joan Baez, los Doors, los Rolling Stones, los Beatles y toda esa maravillosa música que quizás nunca pase de moda.  En el pequeño artículo llamado “Tribus urbanas”, se especifican algunos tipos modernos de bandas adolescentes, como los NERDS (cuyo significado en inglés no es halagüeño; ganso, pendejo) que, según el texto, viven sólo pensando en el futuro. También nos hablan de los “artistas”, personas creativas que vertebran su existencia alrededor de la práctica de algún instrumento musical o alguna disciplina artística de otra índole.
            En general, creemos que las tribus urbanas son algo propio de la adolescencia, y que dan salida a necesidades urgentísimas de esa época vital, tan difícil, tan complicada de vivir. Todas tienen en común la búsqueda de una identidad tanto individual como social, y la huída del ordenado universo adulto… Necesitan establecer sus propias normas, su propio mundo en miniatura, quizás para ensayar en él el diseño de sus vidas, hacer el boceto, antes de pasar al lienzo. Creemos que estos movimientos no son característicos de una época social (1990, o 2010) sino de un período vital. Las tribus pueden cambiar de nombre pero siempre han existido y lo más probable es que siempre existan.

 

1 comentario:

  1. Aunque todas estas bandas y tribus son conocidas a nivel más social, siempre han existido y existen grupos, tendemos a, como bien decís, la necesidad de que otros nos entiendan, escuchen y apoyen, y aunque la familia es un aspecto importante de ello, normalmente y mas en la etapa adolescente encontramos esas necesidades cubiertas con los amigos o simplemente los iguales. Buen trabajo.
    Saludos
    SARA

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